PUNTO DE INFLEXIÓN

«So close, no matter how far
Couldn’t be much more from the heart
Forever trusting who we are
And nothing else matters»

— JAMES HETFIELD & LARS ULRICHRIN, METALLICA,
NOTHING ELSE MATTERS

Atravesábamos la última etapa de nuestra relación.

Ninguno lo había dicho aún.
Ninguno lo diría durante los pocos meses que todavía quedaban de ese año, ni tampoco incluso durante todo el año siguiente: teníamos mucho tiempo aún para no decirnos nada.
No obstante, ambos sabíamos que ya habíamos entrado en un terreno pantanoso del cual, al menos por ahora, ninguno de los dos contaba con las herramientas con las cuales construir una salida exitosa. (Ni tampoco, hoy lo sé, las tendríamos nunca).

Llegué a casa, agotado del trabajo, y lo encontré recién bañado, bien vestido, listo para salir. Hacía ya demasiado tiempo que no veía esa calma y esa alegría en su rostro, ni esa esperanza profunda en su mirada -tantas veces vacía y alienada-, ni esa sonrisa preocupada que no sabía ocultar sus miedos ante mis negativas.
¿Qué pasaba?, no lo sabía; pero lo que sí era visible es que, después de años, aún quedaba ahí dentro algún vestigio de aquél hombre que tanto, tanto, al principio, supo enamorarme.

Me miraba en silencio, sin hablar; y le facilité el martirio, preguntándole qué pasaba.

Me mostró las dos entradas para el concierto que empezaba en breve. Debían costar una fortuna. O dos. Porque cada una de ellas debía valer un dineral; pero él me leyó la mente y me explicó que uno de sus mejores amigos había tenido que viajar fuera de la ciudad, de imprevisto, ese mismo día; y que se las había regalado para que las disfrutemos nosotros.

Hablaba muy rápido, mirando el piso, esquivándome la mirada, decía cosas como que no estábamos obligados a ir, y que si yo estaba cansado no pasaba nada, y que hacía mucho que no salíamos a ningún sitio… y mil sarta de cosas más…
¡Ese papel que interpretaba era lo que yo más detestaba! ¿Se piensa que soy un monstruo? ¿Por qué ése miedo, por qué ese lenguaje corporal en el que está temblando y no puede ni mirarme? ¿Cómo llegamos a esto? ¿Dónde está aquel hombre seguro e intrépido que hace años me persiguió durante seis meses con todo tipo de galanterías y con una sacrosanta paciencia infinita?

Me acerqué, le levanté la barbilla y clavé mis ojos en los suyos. Los cerré y lo besé como ya hacía mucho tiempo que no lo hacíamos. Luego, a modo de respuesta le pregunté si hacía a tiempo a bañarme o si era necesario salir inmediatamente.

Aunque el agua me revitalizaba, la sola idea de volver a salir de casa, y estar de pie varias horas más, me agotaba de sólo pensarlo. Mientras me enjabonaba, echaba cuentas de que ya hacía catorce horas que había salido para enfrentar una jornada laboral extenuante. Cerraba los ojos e intentaba visualizar su sonrisa. Esa sonrisa que, luego de tantísimo tiempo, había vuelto a reaparecer hoy. Esa sonrisa por la cual yo sería capaz de ir a cualquier sitio y de hacer cualquier cosa… esa sonrisa que tanto había extrañado. (Y que, pronto, volvería a extrañar).

Cuando logramos ingresar al estadio descubrí dos cosas que no había previsto antes de salir de casa: que las parejas en los recitales, y durante todo el concierto, acostumbran a tener una proximidad física que nosotros hacía tiempo ya no teníamos… y que, luego de más de seis años de noviazgo, era la primera vez que veníamos a un evento de este tipo.

Disfruté.

Me embriagó la música. Me impactó la estética y el espectáculo más allá de lo sonoro. El clima acompañó. La alegría de los espectadores era contagiosa. Y, en algún momento, ya entrada la noche, volvimos a abrazarnos.
Al principio fue raro, no lo voy negar. Eran dos sensaciones extremas atacándose mutuamente: la alegría, el deseo, las ganas de reencontrarnos y volvernos a sentir, versus la incomodidad, el miedo, el descontento y la decepción que ya veníamos cultivando sin saber desde hacía cuánto.

Y de pronto, esa canción.
Esa canción que nos aflojó el cuerpo, los sentimientos, las emociones y las lágrimas.

Esa noche nos dimos nuestros abrazos más sinceros, esos que nacen de un amor profundo que enfrenta la imposibilidad de reconstruir aquello que no debimos dejar que se rompiera jamás.
Esa noche nos dimos los besos más desesperados, esos que buscan un sortilegio inexistente que nos permita retrotraernos a un universo que perdimos y al que ya no sabremos regresar.

Todo lo que ocurrió el año y medio siguiente fue previsible.
E inevitable.
Y concluyente.

Aún hoy tengo claro que fue el hombre más importante en mi vida.
Aún hoy, a pesar de las miles de experiencias increíbles que construimos juntos los primeros años, elijo recordarlo como esa noche. Esa noche y no otra. Esa noche en la que, a pesar de todo lo que nos habíamos ajado, nos habíamos perdido y nos habíamos maltrecho supimos edificar la forma de reencontrarnos aunque fuera tan sólo por esas pocas horas.



«Never opened myself this way
Life is ours, we live it our way
All these words I don’t just say
And nothing else matters»

— JAMES HETFIELD & LARS ULRICHRIN, METALLICA,
NOTHING ELSE MATTERS

A Gustavo J. Batalla E.,
porque a pesar de las contrariedades que afrontamos
-juntos y apoyándonos-
supimos aprender
a amarnos más allá incluso de nuestras posibilidades.

Canales de contacto:
Google: dererumnatura.art.blog@gmail.com
Instagram: https://www.instagram.com/dererumnatura.art.blog/

© 8071422023100431
PUNTO DE INFLEXIÓN

Barcelona, ♂ 04/10/2023
Autor: Pablo Gato Toledo

Texto inspirado en el Escritubre 2023 y en un gran amor del pasado.
Agradecimientos a: Emilio Tomás Arreche por el aporte de la imagen.

Créditos de la Imagen
Autor: @tomdaspraias
Año: 2023
Título: REENCUENTRO
Instagram: https://www.instagram.com/tomdaspraias/

Letra y Música
Se sugiere maridar PUNTO DE INFLEXIÓN con Nothing Else Matters de Metallica,
Nothing Else Matters, (1992). Metallica, Elektra Records [1991]
Versión original: https://www.youtube.com/watch?v=tAGnKpE4NCI
Cover by Shakira: https://www.youtube.com/watch?v=P0iOz9xf0zY

¡Gracias por leer!
¡Mantente al día para leer más entradas!
Suscríbete para recibir notificaciones cuando publique nuevo contenido.

Deja un comentario