A MEDIO SIGLO DE AQUÍ

La portada del libro era de un material metalizado que provocaba que, por detrás del título y del nombre del autor, la réplica de su rostro apareciera reproducida en tonalidades azules grisáceas.

Clavó los ojos del reflejo en los suyos propios y jugó un rato a realizar movimientos imperceptibles y observar aquellas facciones distorsionadas.
El ejemplar era pesado, gigante, colosal; y al abrirlo, con dificultad, una foto cayó de entre alguna de sus páginas.

Su madre: amamantándolo.
Él, prendido de su seno.
Sus miradas, acordonadas.
Y, evidentemente, alguien sacando esa foto para la cual nadie posaba.
Un momento, un instante difuso, a casi medio siglo de aquí.

El índice estaba dividido en tomos, volúmenes, partes, y capítulos.
Era confuso y mal ordenado.
No era claro qué había querido comunicar el autor con eso de tomos, volúmenes y partes, ¿no son, en el fondo, más o menos, lo mismo?

La secuencia de capítulos sí era clara: una cincuentena bastante bien ordenada.
Es verdad que algunos de ellos pertenecían simultáneamente a más de un volumen, y que otros quedaban cercenados entre una parte y la otra, e incluso algunos que estaban desmembrados sin pertenecer a nada más que al hilo invisible que lo ubicaba entre el anterior y el siguiente.

Cerró el libro y suspiró.

Él, un lector empedernido, no tenía deseos, hoy, ahora, de leer el libro de su vida.
¿Qué necesidad había de releer ahora la circunnavegación hecha en su cerca de media centuria?

La verdad es que no tenía nada de qué arrepentirse; pero también podría arrepentirse de todo. Esa era la verdad.
No tanto por el hecho de lo vivido, ¡para nada!, justamente sus experiencias le brindaban calma y orgullo. Sin embargo, había llegado hoy, una vez más, la hora de volver a hacer un nuevo duelo: tocaba enterrar y despedirse de todo aquello que no era, ni sería. De todo aquello que, ya, no llegaría a ser.

La primera vez había sido a sus cuarenta. Jamás había tenido tal sensación antes, pero la cuarta década fue el momento decisivo en el que entendió que tocaba alivianar la mochila. Dejar de correr sin sentido: aminorar el paso para disfrutar del paisaje. Tocaba despedirse de anhelos que, aunque benignos y sinceros, serían distracciones y entretenimientos en el sendero hacia aquello que realmente lo colmaba.

Hoy, diez años más tarde, la sensación reaparecía.

Suspiro, un nuevo suspiro.

Un nuevo suspiro que conecta el corazón con el pecho, el pecho con las ansias, las ansias con el anhelo, el anhelo con las manos y las manos con el libro. Con el libro que, por fin, se abre. Con el libro que muestra su infancia. Su juventud. Su historia.

La sensación es cálida. Grata. Calma.
Placidez y sosiego entre sus manos y la mirada consagrada a recorrer un pasado que lo acompañará por siempre.

Un último suspiro: aquél que nos revela que ya estamos preparados para la nueva década que comienza hoy.

Sus pasos lo encaminan hacia la biblioteca.
Pequeña. Humilde. Pero no por eso vacía de querencia.
Unos pocos estantes con unos cuantos volúmenes en una sala sacra destinada al cobijo de tales tesoros.

Eleva los ojos al estante de los libros muertos, pasea sus ojos por aquellos ejemplares eternos, el de la bisabuela, los de los abuelos paternos, los tíos paternos… y también por aquellos más nuevos, el de su madre, el de la madre de su madre, y el de su tía (también materna) tres obras que hasta hace tan poco estaban a su lado, en el instante inferior, y que en tan pocos meses…

Se concentra en su estante y se hace un lugar entre los ejemplares de sus hermanos y acomoda el compendio de su vida allí donde abundan todos esos textos pequeñitos. Esos que llevan tan pocos añitos de recién nacidos.

Ahora sí, todo vuelve a estar en orden: cada libro en su estante, cada capítulo en su correspondiente libro, cada párrafo en su capítulo, cada oración en su párrafo, y cada punto y cada coma, exactamente, en su preciso sitio.


A mi familia.

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A MEDIO SIGLO DE AQUÍ

Barcelona, ♂ 24/10/2023
Autor: Pablo Gato Toledo

Texto inspirado en el Escritubre 2023.
Agradecimientos a: Lorena Amkie y a tod@s y cada un@ de los esritor@s que conocí en este Escritubre 2023.

Créditos de la Imagen
Autor: Anónimo
Año: 1973
Título: CONTIGO

Letra y Música
Se sugiere maridar A MEDIO SIGLO DE AQUÍ con La gent que estimo de Oques Grasses.
La gent que estimo, (2021). A tope amb la vida, Halley Records. [2021]
OQUES GRASSES – LA GENT QUE ESTIMO & Rita Payés: https://www.youtube.com/watch?v=yGO3UPPuVKs

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6 comentarios en “A MEDIO SIGLO DE AQUÍ

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