Hay gente inconformista y hay gente idiota.
Pero también hay gente que por ir más allá incluso de las expectativas coherentes, pasándose tres pueblos de inconformista, termina pasándose también tres continentes de idiota.
Hablamos aquí de un tipo cuyo exiguo amor propio y cuya ínfima condescendencia es inversamente proporcional a la magnificente paciencia que atesora para el resto de la humanidad, incluso en ocasiones donde ésta no se lo merece.
Nos referimos, como ya comienza a tornarse evidentemente, a un energúmeno que no sabe ni dar los buenos días sin usar palabras rimbombantes y ampulosas. ¡Demasiado protocolo y demasiados silogismos contrastan con su falta de enfoque y su nula concepción de la simplicidad! ¿Para qué vamos a comunicarnos con palabras asequibles y con las que todos podamos entendernos si tenemos la posibilidad de usar vocablos que de tan precisos en determinados contextos se tornan confusos en otros por lo que, abriendo aquí entonces una ambigüedad innecesaria pero inexorable, nos es imposible evitar este hecho en la para nada básica mentalidad del escritorsucho este?
Ya, ahora hablando en serio y sin bromas: le falla el coco, amigos.
(¿Amigos?… Bueno… ¡Ustedes!).
¿Posta?
¿En serio?
¿De verdad que no se habían dado cuenta, hasta ahora que yo lo digo, de que al engendro éste le chifla el moño?
¡La pucha, gente!
¡Me parece entonces que ustedes están tan chaladEs como éste!
¡Bueno!
¡Bueno!
Me calmo.
Me calmo (un poco).
¿Que cuente alguna buena?
Bien.
¿A ver?…
Sí… ¡Hablemos de su autodominio y su autocontrol! (pero no de su incapacidad para conectar con lo que lo rodea).
Ya a los seis años, la única habilidad física que podía ostentar era la de andar en bicicleta. Por el contrario, era el hazmerreír cada vez que se caía de culo intentando patear una pelota, o cada vez que se le caía la raqueta de la mano cuando ni siquiera le había pegado al servicio recibido. Lo dicho, cero coordinación para manejar cualquier instrumento. Hoy por hoy, de adulto, ya renunció a probar suerte al pool o al bowling, ya sabe que no hay ni consistencia ni coordinación cuando se trata de dominar cualquier elemento que haya que sostener con las manos o patear con los pies.
Sin embargo, la cosa se vuelve muy distinta cuando se trata de lo que hay que dominar es su propio cuerpo… lo dicho ¡autodominio y autocontrol!
Cuando, de purrete, le pidió a su padre que lo inscribiera en gimnasia artística éste le recordó que el mes anterior se había roto el pulgar del pie derecho al unísono con el estallido de nariz en su primera (y única) clase de básquet; pero frente a la insistencia del infante, el señor cardiólogo, una vez más, cedió frente a las demandas del incompetente.
¡Nueve meses más tarde obtenía la medalla de bronce en su primera competencia de interclubes!
¡Y de allí fue un no parar!
¡Tres años seguidos subcampeón nacional!
¿Listo?
¿Todos contentos?
¿Ya les conté una buena?
¿Puedo seguir con mi disertación, ahora, amigos?
(¿Amigos?… Bueno… ¡Ustedes!).
¿¡Es que nadie se da cuenta de sus problemitas neurológicos!?
¿Está bien que pueda hacer un triple salto mortal o las piruetas más rebuscadas, pero que siga sin poder patear una pelota sin quedar de culo en el piso?
¿No se dan cuenta que ahí aún tiene algún cable pelado medio suelto dentro de la sesera?
¡Vamos, en serio!
¿No se dieron cuenta aún que pueden pedirle cualquier cosa abstracta e intangible e incontundente?
¡Ejemplos miles!: pídanle cualquier tipo de razonamiento complejo, demandante y exigente. ¡Él puede con eso!
Sírvanle ecuaciones diferenciales a derivadas parciales, agasájenlo con los axiomas fundamentales de la Física Teórica, o los de la Mecánica Cuántica o con las bases de la Termodinámica Estadística.
Pídanle desarrollos y demostraciones de los teoremas más inútiles; pero, por favor, ¡se los suplico!: no le pidan que decida qué comer, o a dónde festejar su cumpleaños, o qué hacer en su fin de semana y ¡mucho menos que menos a dónde irse de vacaciones!
Si realmente no quieren verlo naufragar en un nuevo neurasténico y neurótico episodio obsesivo paranoico, no le pidan nada pequeño, nada mundano, nada asequible.
¡Tengan por favor ustedes la bondad férrea de dejar al idiota tranquilo y la fiesta en paz para los que tenemos que convivir a su lado podamos respirar un poco de calma sin tener que asistir al inadaptado!
A Nico,
A Andy,
y a Dani,
por la paciencia de tomar en mi lugar las pequeñas decisiones cotidianas,
por el cariño infinito con el que me acompañan a tomar las grandes decisiones de la vida;
por su presencia, por su sostén, por su apoyo, por su amor y por su cariño;
por ser cimientos de mi historia, pilares de mi presente y parte estructural de mi futuro.
¡Gracias!
¡Miles!
¡E infinitas!
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© 8071422023103011
EL EXTRAÑO INCIDENTE DEL GATO A MEDIANOCHE
Barcelona, ☽ 30/10/2023
Autor: Pablo Gato Toledo
Texto inspirado en el Escritubre 2023.
Agradecimientos a: Emilio Tomás Arreche por el aporte de la imagen.
Créditos de la Imagen
Autor: @tomdaspraias
Año: 2021
Título: AKI
Instagram: https://www.instagram.com/tomdaspraias/
Letra y Música
Se sugiere maridar EL EXTRAÑO INCIDENTE DEL GATO A MEDIANOCHE con Easy Ride de Madonna y Monte Pittman.
Easy Ride, (2001-2003). American Life, Maverick, Warner Bros. [2003]
Madonna – Easy Ride: https://www.youtube.com/watch?v=bYEwo_8qpRE
¡Gracias por leer!
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Nunca es triste la verdad…
Jaja, muy bueno Paul!
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🙄🤷🏻♂️
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Tod@s tenemos algo bueno, algo fantástico!!!!
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¡Coincido!
¡Plenamente!
Creo que de eso se trata la vida: compartirnos l@s un@s a l@s otr@s nuestras fantásticas singularidades.
¡Gracias por el comentario!
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