UN SALTO AL VACÍO

Escribirte, por fin, después de un año y un día de tu partida es ni más ni menos que un salto al vacío.
Un salto al vacío que no había podido dar hasta ahora, un salto al vacío que ya no podía esperar más, un salto al vacío que no querría volver a repetir jamás.

Tengo una vida que, afortunadamente, mejora década a década.
¡Tan diferente a la tuya que sólo fue acumulando decepciones, depresiones y tristezas!
Cada día me siento más feliz y a cada instante mi existencia es más plena.

Es verdad que mi infancia no fue una etapa de dichas y también que mi adolescencia fue ni más ni menos que un cúmulo de horrores; pero mis ‘20 fueron una etapa de luz y mis ‘30 la consolidación de que la vida es hermosa, a mis ‘40 me atreví a los grandes cambios y hoy comienzo mis ‘50 con una ilusión y una pasión férrea y renovada que me despiertan cada mañana con la convicción visceral de que lo mejor aún está por venir.

Los recuerdos que me dejaste, mamá, están muy polarizados.
Por un lado, la mayoría de ellos, son oscuros, deprimentes, tristes, angustiantes, asfixiantes y tenebrosos. La opresión en la piel, el dolor en el alma, la impotencia de no poder cambiar nada que te diera un minuto de sosiego, un instante de paz, la calidez de una contención que nunca nadie supo brindarte.
Por otro lado, están los otros, los que elijo custodiar como tesoros. Tus días de luz, tu voz cantando, tu risa ahogada, y tu mirada dulce. Tan dulce. Tan tierna. Tan cálida.

Durante este año he ido acomodando todos esos recuerdos en “La Caja De Las Cosas Que No Fueron”, la caja donde habitan mis no-logros, mi no-boda, mis no-hijos, y todo aquello que alguna vez tuvo la oportunidad de haber sido y no lo fue. Como vos. Que pudiendo haber sido tantas cosas…

Sé que soy bastante caótico y desordenado pero el cofre donde habitan tus recuerdos tiene un orden sepulcral porque si algo aprendí de tu partida es a tener bien guardado lo malogrado y abocarme a disfrutar lo que sí puede germinar, lo que sí puede florecer y lo que sí puede inundarnos de dicha y felicidad.

Aún me apena tu tristeza visceral.
(Y creo que me apenará siempre).

Aún me duele no haber sido capaz construirte un consuelo, un alivio para aplacar, aunque más no sea un poco, tanto penar.
(Pero entiendo que es imposible. Que nadie puede hacer por otro aquello que cada uno no es capaz).

Hoy, que un nuevo invierno comienza, puedo decirte que, tímida y paulatina, en el horizonte se esboza la paz.
Aquella paz que no tuviste.
Aquella paz de la que carecías.
Aquella paz que requerías y por la que implorabas.
Aquella paz de la que, a tu pesar, huías.

Esa paz es la que día a día, tus herederos, nos abocamos a construir.

A mi familia,
a mis amigos,
a mis roomies,
a mis compis de feina,
a quienes me sostuvieron durante este primer año de duelo.

Canales de contacto:
Google: dererumnatura.art.blog@gmail.com
Instagram: https://www.instagram.com/dererumnatura.art.blog/

© 8071422023122141
UN SALTO AL VACÍO

Barcelona, ♃ 21/12/2023
Autor: Pablo Gato Toledo

Texto inspirado en mi madre. En su vida. Y en su muerte.
Agradecimientos a: Mauro Dorst por el aporte de la imagen.

Créditos de la Imagen
Autor: @maurodorst
Año: 2014
Título: VALS
Instagram: https://www.instagram.com/maurodorst?igsh=NGRxaTB1cWE4MWNw

Letra y Música
Se sugiere maridar UN SALTO AL VACÍO con Still Loving You de Scorpions.
Still Loving You, (1984). Love at First Sting. Harvest, EMI Records. Mercury Records. [1984]
Scorpions – Still Loving You (Official Video): https://www.youtube.com/watch?v=7pOr3dBFAeY

¡Gracias por leer!
¡Mantente al día para leer más entradas!
Suscríbete para recibir notificaciones cuando publique nuevo contenido.

2 comentarios en “UN SALTO AL VACÍO

Deja un comentario