Segunda parte:
¡PUM! Y SANSEACABÓ
«Regardez-moi, ou du moins ce qu’il en reste
— Barbara Pravi
Regardez-moi, avant que je me déteste
Quoi vous dire, que les lèvres
D’une autre ne vous diront pas ?
C’est peu de choses, mais moi tout ce que j’ai, je le dépose là
Voilà.»
Por más obvio que sea, ¡lo aclaro!: no lo dije de forma literal.
Y él lo sabía.
Y yo sabía que él lo sabía.
(Y más aún: él sabía que yo sabía que él lo sabía).
Pero el efecto es el mismo. Luego de decir algo así él ya estaba fuera de sí y desplegó toda su furia, su enojo y su frustración.
Aprovecho para aclarar que si alguna vez me mato jamás lo haría de un tiro ni con un arma de ningún tipo. Entiendo que una aclaración como ésta en este momento del relato puede ser más contraproducente que tranquilizante; pero, si me permiten explicarlo verán que es todo lo contrario.
Para empezar no tengo ningún arma ni tampoco forma de conseguirla. Ni siquiera me gustan: sólo me producen repugnancia. Eso ya dice bastante. Por otro lado, soy una persona bastante tranquila y pacifista (no tanto como me gustaría; pero quizás sí un poco más que la media) y las armas me parecen la sincretización misma de la violencia. Sin embargo cada vez que se me va la pinza y me salta la chaveta y digo “me voy a pegar un tiro” soy consciente que eso me sitúa -a la vista de cualquiera- al borde del suicido; pero, el manifestarlo de la única forma que jamás elegiría me posiciona -a mis propios ojos- en el lugar más lejano del que soy capaz de pararme. Al menos hoy por hoy.
Y, obvio que entiendo que para los demás es aún incluso más cerca de lo que ellos quisieran. No obstante es, para mí, lo más lejos que puedo estar en estos días en los que escribo.
Todo esto lo veo claro ahora, voilà! (Pero no lo vi claro ayer).
Y mucho menos que menos lo vi claro empapándome aún bajo la catarata de gritos y reclamos y presiones que salían de esa boca abierta, vociferante y redonda que ocupaba todo ese rostro rojo de ira y surcado por la indignación: ¡él se enojaba como papá! Y, en ese momento, se estaba enojando como papá. Porque él siempre se enoja como papá.
¡Ojo! ¡Lo entiendo! ¡Lo entiendo perfectamente!: que vos le intentes dar una mano a tu hermano y que la respuesta con la que te encuentres sea que no se siente capaz de seguir tus consejos (al menos no por el momento) debe ser frustrante para cualquiera que lleve tiempo intentando tender puentes y redes hacia donde no hay soportes en donde asirlos. Y lo entiendo porque también para mí es frustrante… sólo que hoy por hoy ya decidí no aceptar propuestas que luego no puedo sostener para que la decepción y el malestar de mis seres queridos me vaya llegando en cómodas cuotas en vez de un único pago intimidatorio como estaba sucediendo.
Pero lo entiendo a él, ¡vaya si lo entiendo! Yo en su lugar me hubiera indignado exactamente igual y hubiera dicho exactamente las mismas cosas que él me dijo. ¡Lo juro! En serio. No lo escribo aquí para confraternizar con él ni para reparar ninguna situación. Yo también me hubiera enojado exactamente como él se enojó: ¡como papá! E incluso más -me atrevo a agregar- mi hermano pequeño que todo el tiempo intentó apaciguar las aguas y llamar a la cordura y a la escucha mutua, si se hubiera enojado, ¡también lo habría hecho del mismo modo!: ¡como papá!
A Nico.
(Y a Andy).
Continuará, la semana próxima, en
GLOVO.3
Tercera parte: EL ENOJO SISTÉMICO
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GLOVO.2 – Segunda parte: ¡PUM! Y SANSEACABÓ
Barcelona, ♃ 22/04/2021
Autor: Pablo Gato Toledo
Texto inspirado en la canción Voilà de Barbara Pravi.
Agradecimientos a: Emilio Tomás Arreche por el aporte de la imagen y por la corrección literaria.
Créditos de la Imagen
Autor: @tomdaspraias
Año: 2018
Título: TIEMPO
Instagram: https://www.instagram.com/tomdaspraias/
Letra y Música
Se sugiere maridar GLOVO.2 con Voilà de Barbara Pravi,
Barbara Pravi, (2020). Voilà, Voilà. Capitol Music France. [2020]
A continuación les comparto tres versiones:
Versión del canal oficial de Barbara Pravi: https://www.youtube.com/watch?v=VJuD7AnV-uw
Versión con subtítulos en castellano: https://www.youtube.com/watch?v=5W0T7Zge_hw
Cover en castellano: https://www.youtube.com/watch?v=xMQy4pzk-ho
¡Gracias por leer!
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Me remite a mi infancia cuando las cartas llegaban por correo, una vez por semana. 💚
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¡Oh!
¡Qué linda imagen!
Me voy a plantear entonces hacer más de estas publicaciones cortas que se continúen semana a semana.
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mas mas !
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… ¡pues ya tienes la tercera parte publicada!
¡y aún quedan dos más!
(nos vamos ya acercando al final…)…
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YO NUNCA MANDÉ UNA CARTA POR CORREO.
que buen lugar les das a tus hermanos. Que buena repartida de cartas que siento al leer estos textos
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Gracias Ceci…
¡Y sí!: toda esta secuencia se parece a aquella vieja situación del «Yo nunca mandé una carta por correo»… a veces las familias arrastramos cosas que ya sería momento de empezar a sanar…
¡Abrazo inconmensurable, Ces!
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