PSICODRAMA.2

Segunda parte:
EL PLANTEAMIENTO

LA FUNCIÓN DE LA TERAPIA GRUPAL EN EL ÁMBITO FESTIVO
(I)

«En llegando a esta pasión
un volcán, un Etna hecho,
quisiera sacar del pecho
pedazos del corazón.
¿Qué ley, justicia o razón
negar a los hombres sabe
privilegio tan süave,
excepción tan principal,
que Dios le ha dado a un cristal,
a un pez, a un bruto y a un ave?»

— PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA

El final de la primera tanda de baile, que dará apertura al momento del plato principal, estará enmarcado por un cambio de iluminación que generará un ambiente más familiar y acogedor.
La música ha de acompañar dicho encuadre cálido e íntimo pero el volumen de la misma subirá considerablemente para cortar con las charlas que se hubieran generado y llamar la atención de los comensales.
A continuación comenzarán a escucharse los primeros acordes de música sacra de la introducción del tema “Never Let Me Down Again [Split Mix]” de Depeche Mode.

El paciente ingresa al ámbito del salón blandiendo en sus manos una silla de madera plegable que está cerrada.
La transporta levantada a la altura del rostro.
Su actitud expresa una constante ambivalencia entre ocultarse detrás de la silla utilizando la estructura de la misma cual si fueran los barrotes de una prisión; y una peligrosa amenaza de utilizar ese asiento como un elemento de agresión con el cual descargar golpes contra la gente a quienes mira directo a los ojos…

La introducción (música sacra) concluye y comienzan a escucharse los primeros acordes de música electrónica del tema mencionado, una melodía densa y oscura, de pesada cadencia.

El paciente (con movimientos coreografiados) hace que la silla recorra lentamente su cara y su pecho siguiendo los compases de la canción; la apoya finalmente en el suelo; la abre y se sienta apoyando los pies sobre la misma y sus caderas sobre el respaldo, construyendo así un espacio donde se encuentra en el mismo contexto que los comensales aunque, a la vista de todos, en una suerte de escenario mínimo, personal e individual.

Desde su silla mira absorto y admirado a todos los invitados con una flamante sonrisa en los labios, su actitud es expectante…
ha logrado bajar al nivel del público: él, como ellos, también está esperando que algo suceda.
Luce tímido y nervioso.
Largo silencio, durante el cual mira a los ojos a varios espectadores (está esperando que alguien diga algo),
tanto silencio le puede causar gracia, puede mirar al público y hacer un gesto como «¿Y, qué hacemos?» lo que probablemente contagiará alguna risa.


Finalmente, se decide a hablar.

PACIENTE:
Bueno, si nadie se anima a hablar, puedo empezar yo.
Yo me acerqué a esta terapia grupal porque tengo un problema.
Es la primera vez que intento algo así, y la licenciada Graciela Daniele…

Se pone inmediatamente de pie sobre la silla y vuelve a sentarse.
Va a proseguir, pero advierte asombrado que nadie se ha puesto de pie, entonces insiste…

…la licenciada Graciela Daniele…
Se pone inmediatamente de pie sobre la silla y vuelve a sentarse.
Mira ofendido al público… levanta su dedo índice aleccionadoramente…

… es muy feo eso de no ponerse de pie cuando uno nombra a un prócer patrio…
Insiste hasta que el público se pone de pie, luego continúa…
…la licenciada Graciela Daniele me sugirió que éste era el grupo que más se adecuaba a mi específica problemática.
O sea, para ser más claro (porque parece que no se me ha entendido),
Graciela me dijo que este era el MEJOR grupo que ella tenía.
Por lo cual es un gran honor para mí que me haya invitado a participar de esta sesión con todos ustedes…

Mira a un lado y al otro.
¡Qué raro que aún no haya llegado la licenciada parece que se retrasó!…
(Se dirige a un invitado)
¡Se debe estar peinando!… ¿No?…
Finalmente la ve.
¡Ay!, hola licenciada, disculpe no la había visto… qué bonita que está… qué bonito vestido usted tiene…
Disculpe que no la haya visto… yo había empezado a hablar solamente porque…
Busca las palabras, no sabe qué decir…
… ¡ese extremado silencio me pareció tortuoso para todos! (no sé si usted me interpreta)…
espero que no le haya molestado…

Espera su respuesta y prosigue…

No porque yo me acuerdo muy bien de sus palabras hace ya muchas sesiones atrás cuando aún hacíamos terapia Lacaniana, mucho antes de que pasemos a hacer diván, cuando ni nos imaginábamos que, como hoy, íbamos a terminar haciendo grupal… bueno, y (como le decía) me acuerdo muy bien de sus palabras (aquella mañana en la cocina de su casa) cuando usted, mientras se acomodaba el rulero (con su mano izquierda se acomoda un supuesto rulero sobre la frente) y mordía su porción de tarta de frutillas (con su mano derecha se lleva una imaginaria porción de tarta a la boca), me dijo sabiamente que: (hablando como si tuviera la boca llena de comida) “las cosas hay que empezarlas por donde uno puede, Gato” y que ése es siempre “El Mejor Comienzo” y que si uno lo hace convencido y con pasión el éxito es rotundo y contundente. (Mínima pausa) Así que si usted me dice que voy bien, ya puedo ir relajándome…
(Pausa)
Igualmente, yo había ensayado mucho otro comienzo… ¿me permite usted hacerlo?
Espera su respuesta y prosigue…
Se baja de la silla, la pliega y camina entre las mesas hasta ubicarse en una posición central (no periférica como en dónde se encontraba), rearma la silla y apoya un pie sobre ella con actitud muy canchera y con voz sumamente impostada comienza a hablar con gran ampulosidad y ostentación…
Hola, mi nombre es Pablo, pero la mayoría de la gente (y ustedes también pueden hacerlo) suele llamarme Gato (que es mi apodo)…
Espera algo que evidentemente no llega.
Como les decía: ¡hola!, soy Gato.
Continúa esperando y su cara se va desdibujando por una preocupación.
Se lleva la mano a la oreja en clara actitud que desea escuchar algo al mismo tiempo les dice…

Hooolaaa Gaaatooo…
Logra por fin que el público lo salude.
Cambio brusco de actitud: ¡alegría extrema!

¡¡¡Gracias!!! ¡¡¡Hola!!!
¡¡¡Gracias por tan cálido recibimiento!!!…
¡¡¡Da gusto ser recibido así en una primera sesión!!!
Bueno, les decía soy Gato (aunque en el horóscopo chino soy Búfalo)…
¿vieron?, ya sé que ustedes ni bien me vieron pensaron que yo tengo… demasiada energía…
…como ven… ¡¡¡había un secretito!!!!
Bueno, ahí lo tienen: “búfalo”… Jejeje…!!!

Cambio brusco de actitud: ¡enojo extremo!
Pero no me distraigan más ¡¡¡por favor!!! ¿en qué estaba?…
…ah… tengo 32 años…
trabajo en una academia dando clases de Física y Química, y aún soy virgen;
bueno, ese es el más mínimo de mis problemas.

Pausa, se sienta, nuevamente sobre el respaldo de la silla.
Cambio brusco de actitud: ¡ansiedad extrema!
Mínima pausa. Espera que alguien hable. Le incomoda el silencio.
Cambio brusco de actitud: ¡divertido, tentado, cómplice!

Bueno, está bien se los voy a decir… está bien… ya no lo puedo ocultar más…
Sí, sí y sí… soy yo Pablo Gato Toledo el famoso actor de renombre…

Hace un un gesto ostentoso que intenta (sin lograrlo) expresar su modestia.
No porque los veo ahí como con un brillito en los ojos y una sonrisa sostenida, como preguntándose “¿Será él?”…
Bueno, si: ¡soy yo!
Pablo Gato Toledo, el mismo que viste y calza aquí para servirles…
Es cierto, no sólo a la Química y a la Física me dedico…
Y… entiendo que la fama y la popularidad suelen intimidar; pero, por favor, considérenme como uno más de ustedes…
aaahoooraaa estamos en una terapia, así que traten de no verme como si estuviera actuando,
traten de no verme sobre un escenario
(que dicho sea de paso no han tenido ni la menor intención de obsequiarme, evidentemente),
¡yo soy uno más de ustedes!…
si no, esto no va a funcionar, ni para ustedes, ni para mí ni para nadie…
No sé si me explico, es como que nosotros nos pusiéramos a pensar ahora que estamos siendo atendidos por
(se para sobre la silla) la licenciada María Graciela Daniele Ponce de León de González.
No. Eso obstaculiza la terapia hay que pensar en ella sólo en función del rol que ocupa.

Se sienta, nuevamente, en el respaldo de la silla.

(Pausa)

Es cierto que es una eminencia hasta… (no sabe qué decir… piensa… busca las palabras) … en Psiquiatría, miembra distinguida (y no dije mi hembra distinguida… dije miembra distinguida, como miembro distinguido, miembro viril, etc.) de la Asociación Argentina de Psicólogos, profesional de referencia de múltiples supervisiones que sus colegas acuden a hacer con ella…

(Mínima pausa, se dirige a alguien del público):
¡Honoris causa! Sí, en 1995, por su tesis “¿Cómo frustrar nuestras frustraciones frustrantes (un trabalenguas emocional)”.
Tiene el diplomita colgado en su consultorio.
¡¡¡Yo lo vi!!!
En dicha tesis pueden encontrar conceptos asombrosos y revolucionarios que ella misma ha desarrollado tales como…

(piensa y se acuerda de uno)
… cito textual de su librito ¿eh? “de cada diez pacientes con la misma patología y atendidos por el mismo profesional; absolutamente todos, algún día, morirán”,
o también aquél otro párrafo tan criticado porque es tan magnífico que muchos dicen que plagió al mismísimo Freud…

(mientras habla se baja de la silla, la pliega y se desplaza hasta ponerse justo frente a la mesa de la agasajada, donde, rearma su silla y se instala nuevamente)
… en el que explica la importancia del rol del psicoanalista en el marco de la terapia…
(parado frente a la silla comienza a desabotonarse la camisa con movimientos sensuales mientras continúa hablando)
… un ámbito íntimo, plagado de las fantasías del paciente que acude con sus pulsiones y sus más viscerales deseos a flor de piel que no puede concretar fuera de la terapia al chocar con su criterio de realidad, y “es allí entonces…
(su exteriorización sensual ha ido creciendo paulatinamente, en ese momento con un exceso de pasión grita desaforadamente)
donde el psicoanalista debe brindarle el SSSSSexo y cobrar por eso”.
(Las risas del público lo devuelven a la realidad).
¿Perdón? (como si alguien le hubiera hablado)… ¿dije “sexo”?…
(Se ríe nerviosamente)
¡¡¡Ay, que acto fallido!!!…
¡¡¡NOOOOO!!! La licenciada no escribió eso…
Ella escribió que “es allí donde el psicoanalista debe brindarle el NNNNNexo y cobrar por eso para el paciente una importancia sustancial”
Ella es tan inteligente, tan… tan… tan…

(La mira).
Yo sé que no le gusta que hable de sus logros, pero…
… ¡tienen que saberlo!: el mismísimo Jefe de Gobierno en persona, le dio la llave de la ciudad…


(Como si le contestara a alguien):
Sí… por su desinteresada labor con las víctimas del corralito a quienes brindó apoyo emocional y jurídico dado que ese proyecto lo desempeñó con Liliana y su staff de abogados… no… jejejejeje… si la licenciada es sumamente idónea… y ella conoce los alcances de su título, y es por eso que se rodea de profesionales pertinentes en cada área…
Por ejemplo a mí mismo me ha convocado un par de veces…
… una de ellas fue para que le explicara el mecanismo de destilación con el que la fruta fermenta.


(Como si le contestara a otra persona):
Sí, sí… sucedía que ella estaba a-yu-dan-do (remarca esta última palabra) a un grupo de alcohólicos y entonces para poder mitigar las penas de sus pacientes se dedicó a buscar una fórmula más económica para destilar alcohol.
¡Su éxito fue rotundo!: ¡vendía a precios de costo!…
… lo que resultó en que su fortuna se acrecentara…
… con eso pagó no sólo esta fiesta, sino que además están ustedes tomando las mismas bebidas que ella fabrica…
¡¡¡Ay, Ay, Ay!!! jejejejeje, así es la licenciada, no da puntada sin hilo…
y si no me creen pueden darse cuenta sólo con ver la imponencia de su vestido…
que dicho sea de paso, lo diseñó ella misma …
… aprendamos de ella, hay que ser completos y dúctiles en la vida…

(Se baja de la silla, camina entre las mesas y actúa dramáticamente):

«Es verdad, pues reprimamos,
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición
por si alguna vez soñamos…
Y sí, lo hacemos, pues estamos,
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar.
Y la experiencia me enseña,
que todo el que vive sueña
lo que es hasta despertar

El rey sueña que es rey y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso que recibe
prestado, en el viento escribe;
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¿qué hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte?»

A Graciela Daniele,
en el día de su cumple,
-15 años después-.

Continuará, la semana próxima, en

PSICODRAMA.3
Tercera parte: LA CONFRONTACIÓN



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PSICODRAMA.2 – Segunda parte: EL PLANTEAMIENTO

Buenos Aires, ♄ 28/10/2006
Autor: Pablo Gato Toledo

Secuencia de textos inspirados en el monólogo TERAPIA (INTENSIVA) del unipersonal ¡QUÉ SUERTE QUE VINIERON!
Agradecimientos a: Leandro Fogliatti quién compartió conmigo, con total desinterés, su escritura precisa sentando así las bases para que estos textos puedan leerse hoy aquí; y a Emilio Tomás Arreche por el aporte de la imagen y por la corrección literaria.

Créditos de la Imagen
Autor: @tomdaspraias
Año: 2020
Título: FERRUM I
Instagram: https://www.instagram.com/tomdaspraias/

Letra y Música
Se sugiere maridar PSICODRAMA con Donde manda marinero de Andrés Calamaro.
Donde manda marinero, (1996). Donde manda marinero, Alta Suciedad. Warner Music Argentina. [1997]
A continuación les comparto dos versiones:
Versión del canal oficial de Andrés Calamaro: https://www.youtube.com/watch?v=IMCijG-U16w
Cover de Fabiana Cantilo, Donde manda marinero, Inconsciente Colectivo. SONY BMG MUSIC ENTERTAINMENT (Argentina) S.A. [2006]: https://www.youtube.com/watch?v=JJ18DK-I1hE

¡Gracias por leer!
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